calcular cuota hipoteca

CALCULAR CUOTA DE HIPOTECA Y EURIBOR

A la hora de calcular la cuota de tu hipoteca una de las cuestiones más importantes es la relativa a la fluctuación del euríbor en el mercado. Hoy día más del 90% de los préstamos hipotecarios contratados en España son de tipo variable, por lo que es importante conocer su influencia en la hipoteca.

¿Qué es el euríbor?

Para calcular la cuota de una hipoteca, en primer lugar es importante conocer qué es el euríbor. Se trata de un índice que indica el interés que pagan los bancos cuando se prestan dinero unos a otros dentro de la zona euro. Y es que las entidades bancarias no sólo prestan dinero a las empresas y particulares, sino que también lo hacen entre ellas: y el interés al que lo hacen está determinado por el euríbor.

Para entender por qué el euríbor está relacionado con el interés que pagas por tu préstamo hipotecario, hay que tener en cuenta que este tipo de financiación viene determinada por dos factores:

  1. El euríbor, que es un índice no negociable ya que depende únicamente del nivel que marque en ese momento en el mercado.
  2. El diferencial, un tipo de interés fijo que has firmado con el banco en el momento de contratar la hipoteca.

Vamos a imaginar que tienes un préstamo hipotecario con una determinada entidad bancaria. Al contratarlo has firmado un diferencial del 1,10% de interés, y en ese momento el euríbor se encuentra a un 0,45% en el mercado: esto quiere decir que ese mes vas a tener que pagar un interés sobre el préstamo hipotecario del 1,55%.

Lógicamente te interesa que el euríbor esté lo más bajo posible para así tener que pagar menos.

La evolución del Euribor en el mercado

Del mismo modo que otras variables económicas, es bastante complicado saber cómo se va a comportar el euríbor en el mercado en el medio y largo plazo. Sólo puedes conocer los valores actuales y pasados, pero nunca los del futuro. Además, los valores del euríbor pueden sufrir grandes variaciones en poco tiempo.

¿Qué relación hay entre el euríbor y la hipoteca?

La relación entre préstamos hipotecarios y euríbor depende del valor de este índice a seis o doce meses. Cuando éste sube, las cuotas de las hipotecas a tipo variable aumentan; en cambio cuando el euríbor baja, las cuotas hipotecarias también bajan. Se trata por tanto de una relación directa.

Tipos de hipotecas: ventajas e inconvenientes

Actualmente podemos diferenciar tres tipos de hipotecas en el mercado:

  1. Las hipotecas de interés fijo.
  2. Las de tipo mixto, que tienen un interés fijo en los primeros años, e interés variable el resto hasta que finaliza el pago del préstamo hipotecario.
  3. Las hipotecas de interés variable.

La diferencia entre contratar una hipoteca a interés fijo y otra a interés variable es que en esta última se incluye un diferencial fijo que se suma al euríbor, mientras que con una hipoteca a tipo fijo siempre pagas la misma cuota hipotecaria. Es decir, la principal ventaja de una hipoteca a plazo fijo es que sabes exactamente lo que vas a pagar cada mes porque no hay variaciones de ningún tipo.

Por el contrario con una hipoteca a interés variable se corre el riesgo de que la tasa del euríbor aumente, y que la cuota de tu préstamo hipotecario por tanto también lo haga. No obstante hay que tener en cuenta que el diferencial, ese pequeño porcentaje de comisión fija que determina el banco, es más alta en una hipoteca fija que en una variable.

Por ejemplo si contratas un préstamo hipotecario a tipo variable con un diferencial del 1%, y el euríbor se encuentra en esos momentos en valores muy bajos, puedes ahorrarte mucho dinero hasta la próxima revisión del euríbor en comparación con una hipoteca a tipo fijo.

En España actualmente las hipotecas basadas en una tasa de interés variable son las más populares: el motivo es que las tasas de interés en la zona euro son muy bajas y, además, existe la creencia en el sector bancario de que se mantendrán en estos niveles durante mucho tiempo.

Ejemplo de cálculo de cuota de hipoteca

Vamos a imaginar que has contratado un préstamo hipotecario a tipo variable por valor de 150.000 euros a 20 años. El diferencial que te ofrece el banco es del 1,20% y el euríbor está en ese momento al 0,65%. Pues bien, la cuota mensual que te corresponde es de 625 + 11,56 = 636,56€. Ahora bien, si en la siguiente revisión el euríbor sube al 0,82%, la cuota mensual del préstamo hipotecario a pagar sería de 625 + 12,62 = 637,62€.

Claro que el Euribor también puede bajar. Vamos a imaginar ahora que en la siguiente revisión el euríbor desciende hasta un valor del 0,43%: la cuota que deberías pagar entonces sería de 625 +10,18 = 635,18€.

¿Qué pasa si el euríbor es negativo?

Durante 2017 y 2018 el euríbor presentó valores negativos. Siguiendo la lógica, cuando el interés del préstamo hipotecario es negativo, la deuda pendiente con la entidad bancaria debería reducirse. Esto sin embargo es algo que el sector bancario rechaza, ya que no tiene sentido pagar por pedir prestado. La norma que se utiliza hoy día es que el interés mínimo aplicable es el 0%, y en este caso sólo tendrías que pagar el diferencial.

Una de las principales razones por las que el euríbor está en tasas negativas tiene que ver con el interés del -0,3% que aplica el Banco Central Europeo a aquellos bancos que tienen exceso de liquidez, y que crean depósitos en las cuentas del Banco Central.

 

¡SIMULA YA TU HIPOTECA!