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¿PUEDO CAMBIAR LA HIPOTECA UNA VEZ CONTRATADA?

Cambiar la hipoteca puede ser necesario por numerosas circunstancias, como por ejemplo la caída del euríbor si tienes contratado un préstamo hipotecario a interés variable. Si no estás satisfecho con las condiciones de tu hipoteca, ya sea por las comisiones que te cobra tu banco o porque la contrataste cuando el diferencial era muy alto, tienes dos opciones: o llevarte tu hipoteca a otra entidad, o cambiar las condiciones.

La subrogación

Vamos a empezar por explicar los conceptos de subrogación y novación, los cuales es importante que conozcas en profundidad a la hora de realizar cualquier tipo de cambio en tu préstamo hipotecario.

La subrogación es cuando se pasa la hipoteca a otra entidad que te ofrece mejores condiciones. No necesitas pedirle permiso al banco para trasladar tu hipoteca. Lo más seguro es que tu entidad bancaria trate de convencerte para que te quedes, así que te hará una contraoferta que iguale o mejore las condiciones que tienes pensado firmar. El plazo que tiene el banco para hacer dicha contraoferta es de máximo 15 días laborables.

No obstante la subrogación es una opción bastante interesante si contrataste la hipoteca en un momento en el que los intereses que aplicaban los bancos estaban por encima del euríbor +2,5%. Lo cierto es que hoy día puedes encontrar ofertas muchísimo mejores, como la hipoteca inteligente de EVO Banco, con la que si el euríbor sube, el interés de tu hipoteca baja.

Pasos para realizar una subrogación

El proceso de subrogación comprende varios pasos. En primer lugar debes dirigirte a tu nuevo banco para que la entidad te muestre sus condiciones. Será esta la que se comunique con tu banco actual para informarle de tu intención de subrogarte y pedirle que le entregue en el plazo máximo de siete días  naturales una certificación del importe pendiente que tienes del préstamo.

A partir de ese momento, tu banco actual tiene un plazo máximo de 15 días naturales para comparecer ante notario y manifestar su intención de ofrecerte unas condiciones que igualen o mejoren la oferta de la entidad con la que estás interesado en hacer la subrogación.

Si tu actual banco no presenta ninguna oferta vinculante, el notario continuará con la subrogación y la nueva entidad se encargará de pagar al banco de origen el importe pendiente del préstamo, más intereses y comisiones.

Has de tener en cuenta que en la subrogación no puedes realizar ningún tipo de modificación ni en el capital ni en el plazo de amortización, por lo que si quieres cambiar tu hipoteca en estos puntos, además de realizar una subrogación necesitarás también una novación.

La novación

La novación se lleva a cabo cuando tu banco te mejora las condiciones de la hipoteca que tienes ya contratada con él. En la gran mayoría de las ocasiones, la mejora de las condiciones se aplica sobre el tipo de interés, el plazo de amortización o alguno de los titulares del préstamo.

¿Cuándo conviene realizar una subrogación de la hipoteca?

Una de las causas por las que puedes elegir hacer una subrogación es cuando la entidad en la que tienes contratada tu hipoteca no mejora las condiciones que te ofrecen otros bancos. También cuando al calcular la relación entre gastos y beneficios al realizar el cambio de entidad bancaria te resulta favorable.

Otro aspecto que debes tener en cuenta a la hora de elegir esta modalidad es que normalmente el coste en tiempo y dinero es menor al que acarrea cancelar el préstamo hipotecario y formalizar uno nuevo. El hecho es que en los últimos años la subrogación ha tenido una gran demanda gracias al amplio abanico de beneficios que ofrece.

Cambio de hipoteca de tipo variable a fijo

En los últimos años, son muchísimas las personas que están interesadas en hacer un cambio de hipoteca de tipo variable a fijo. Esto ocurre porque los préstamos hipotecarios a tipo variable cuentan con un diferencial que aplica la entidad bancaria sobre un índice de referencia, que normalmente es el euríbor: si varía la cotización de este índice, cambia también la cuota que debes pagar cada mes.

Si bien es cierto que por lo general los préstamos hipotecarios fijos son más caros porque ofrecen un tipo de interés mayor que el de una hipoteca variable, también hay que tener en cuenta que las hipotecas a tipo fijo aportan una mayor tranquilidad, lo cual es un gran punto a favor.