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¿CUÁL ES LA APORTACIÓN AL PLAN DE PENSIONES IDEAL?

Seguro que has oído hablar de ellos muchas veces. Incluso puede que ya hayas contratado uno, o que te plantees hacerlo ahora. Un plan de pensiones es un producto que te permite ahorrar dinero poco a poco y de forma inteligente para mejorar tus ingresos en la jubilación. Tan importante como que tengas claro si esta es un opción que te interesa, es saber cuál es la aportación al plan de pensiones que más se ajusta a tus objetivos. El dinero que tú depositas lo invierten las entidades gestoras en busca de obtener los mayores beneficios con una estrategia acorde a tu perfil de riesgo. Pero no solo eso, dependiendo de tu situación, también te puede interesar más hacerlas de manera periódica o puntual.

Aportación al plan de pensiones: ¿Cada cuánto tiempo es mejor hacer una?

Las aportaciones son la manera de incrementar el valor de tu plan de pensiones poco a poco. Estas se clasifican en periódicas o puntuales, dependiendo de con qué frecuencia las realices.

La aportación al plan de pensiones periódica es la que se hace regularmente, aunque la periodicidad puede variar. Algunos usuarios prefieren añadir dinero mes a mes, otros trimestralmente y otros cada año.

Por su parte, la aportación al plan de pensiones puntual es aquella que los usuarios realizan esporádicamente. Por lo general, las personas que utilizan este tipo suelen elegir épocas concretas. Las más destacadas son las últimas semanas del año o los meses de campaña de IRPF. En el primer período se cierra el ejercicio fiscal y se acaba la oportunidad de ahorrar mediante desgravaciones durante ese año. En el segundo, se suelen aportar las devoluciones de Hacienda o se hacen cálculos de cómo podría ser fiscalmente el período, ya que suele coincidir con mediados de año y con el fin de plazo de la Declaración de la Renta.

Ventajas de las aportaciones al plan de pensiones periódicas

Hacer una aportación al plan de pensiones periódica es una forma segura de ahorrar. Una de sus principales ventajas es que es un modelo más accesible para los usuarios. Permite aumentar regularmente el capital del plan con pequeños esfuerzos, permitiendo compatibilizar la economía y el ahorro con la liquidez para imprevistos.

Por otro lado, las aportaciones periódicas son sencillas de encajar en tu presupuesto. Puedes ordenar directamente en tu banco online que se aporte una cantidad concreta en los períodos acordados. De esa forma, este se convertiría en una inversión sencilla de controlar, casi tanto como los gastos comunes de facturas o recibos.

Sin embargo, existe una ventaja aún mayor al realizar una aportación regular al plan de pensiones. Y esta es la diversificación del riesgo. Si tienes un perfil más conservador, posiblemente esta sea la mejor opción para ti.

Como cualquier otro producto de inversión, cada aportación al plan de pensiones supone la adquisición de nuevas participaciones. El valor de las mismas varía de forma diaria. Por lo tanto, si eliges aportar de regularmente estarás obteniendo un valor medio y disminuyendo el riesgo de comprar a un precio excesivamente alto.

Ventajas de las aportaciones al plan de pensiones puntuales

Elegir este tipo de aportación al plan de pensiones es una buena opción si eres una persona con altibajos en tus ingresos, aunque también un complemento a las periódicas o una solución para mejorar el ahorro fiscal anual en períodos de cierre. Puede ser que debido a tu trabajo, las retribuciones que recibas cambien sustancialmente de un año a otro. O también que la mayor parte de tu sueldo sea variable y no lo puedas predecir con exactitud.

Desgravar la aportación que haces a tu plan de pensiones es una de las mejores ventajas que ofrecen estos productos. Por ello, si tu caso se corresponde con uno de los anteriores, las aportaciones periódicas encajarán mejor contigo.

De esa manera, si un año has ingresado menos de lo esperado, puedes optar por no aportar nada a tu plan de pensiones. Y al revés. Si has tenido unos resultados económicos muy buenos, será el mejor momento para realizar una aportación y aprovecharte así de las ventajas fiscales que otorgan.

Cómo desgrava fiscalmente tu aportación al plan de pensiones

La fiscalidad es una de las principales ventajas que ofrecen los planes de pensiones. Por un lado, permiten retrasar el pago de impuestos hasta el momento de la jubilación. Pero además, la aportación al plan de pensiones que hagas reduce tu base imponible general de la declaración de la renta. Es decir, pagas impuestos por lo que hayas ganado ese año menos la cantidad destinada a tu plan.

Por ejemplo, si tu salario bruto anual es 20.000 € y, de ellos, colocas 4.000 € en tu plan de pensiones, la base sobre la que vas a pagar es 16.000 €, en lugar de los 20.000 € en caso de no aportar nada. Este ahorro aumenta en la misma medida que crece la cantidad de dinero aportada al plan de pensiones. Pero siempre dentro de unos límites determinados, que son:

  • 8.000 € al año.
  • El 30% de todos tus ingresos netos.

En resumen, con la aportación al plan de pensiones todas las personas ahorran. Y cuanto más altos sean los ingresos, mayor es el ahorro al poder bajar escalones en los tramos del IRPF que te corresponda según tus ingresos.

Ejemplos de aportación al plan de pensiones

La mejor manera de que veas cómo funciona la aportación al plan de pensiones en cuanto a la desgravación fiscal es con cifras. Imagina el caso de una persona que cobra 22.500 anuales. Dependiendo de la cantidad de dinero que aporte, su ahorro en el IRPF será el siguiente:

La primera cifra es la cantidad aportada y la segunda, el ahorro en IRPF:

  • 2.000 € - 475 €.
  • 3.000 € - 712 €.
  • 4.000 € - 950 €.
  • 5.000 € - 1.187 €.
  • A partir de una aportación de 5.833 €, el ahorro se mantendría invariable en 1.306 €, que sería el máximo que podría conseguir.

Vemos ahora el ejemplo de otra persona que gana 45.000 € brutos anuales y que, por tanto, tiene una retención del IRPF del 37%. Así sería su tabla según la aportación al plan de pensiones que haga:

  • 2.000 € - 739 €.
  • 3.000 € - 1.109 €.
  • 4.000 € - 1.479 €.
  • 5.000 € - 1.849 €.
  • 6.000 € - 2.219 €.
  • 7.000 € - 2.589 €.
  • 8.000 € - 2.960 € (los 8.000 son la cantidad máxima que podría aportar).

Contar con información detallada y conocer cuál es tu perfil es la manera ideal de determinar tu aportación al plan de pensiones. ¿Prefieres ser conservador o más arriesgado? ¿Buscas contribuir periódicamente para encontrar un valor medio o de golpe para maximizar la desgravación fiscal? Encuentra qué sistema funciona mejor para ti y conviértete en un ahorrador inteligente.